La Ferrari de Dominick Mascherano avanza a gran velocidad dirigiéndose a un callejón solitario, por detrás de él otras 3 camionetas se iban, Dominick se había percatado de inmediato a través del espejo retrovisor de aquello, el hombre había sonreído, detuvo el vehículo en un edificio abandonado, Bruno Daurella (padre) no entendía qué estaba haciendo allí Dominick, vio al hombre descender de su Ferrari, por supuesto Bruno había dejado escapar una sonrisa al ver que Dominick no tenía a ninguno de