El Alfa, ya agotado se despidió de su beta y subió a su habitación, no es que se le hubiera olvidado que la mujercita humana se encontraba durmiendo ahí, pero que otra opción tenía si su cama la había destruido su lobo Luken, ni modo que la sacara afuera a dormir, ¿verdad?
— Alexander abrió la puerta y comenzó a desvestirse, quitó su saco y desabrochó su camisa, estaba por bajarse los pantalones, cuándo escuchó una voz que le gritaba desde su cama, de debajo de las sábanas
— ¿Qué estás haciendo