61. LAS ARTIMAÑAS DE LA CUÑADA
Capítulo sesenta y uno: Las artimañas de la cuñada
La tarde había transcurrido rápidamente, cargada de emociones y se había reservado lo mejor para el final. Para Teresa era casi un sueño hecho realidad, poder llevarse a Angelo a casa después de tantos tropiezos.
Al llegar a la villa fueron recibidos por los mellizos que esperaban con ansias el regreso de su padre, al que extrañaban muchísimo, iban acompañados de Gina y como siempre revolotearon por algunos minutos a su alrededor y luego salie