Rebecca sale de la oficina y se dirige a la habitación de Alex. Al entrar, no lo ve, pero nota la luz del baño encendida. Se da cuenta de que él está tomando una ducha y, sin dudarlo, se quita la ropa y abre la puerta del baño, entrando en la ducha con él.
– ¿Puedo unirme a ti en la ducha? – Pregunta tímidamente.
– Claro. – Responde, atrayéndola hacia él y envolviéndola con sus brazos. – Eres tan hermosa. – Susurra mientras acaricia su rostro con ternura.
– Gracias. – Responde, envolviendo sus