Al finalizar las clases, Rebecca se dirige hacia el estacionamiento y avista a Henrique, quien la espera. Ella lo abraza, asegurándose de que sus primas estén observando.
– ¿Vamos? – Ella entra al coche con una sonrisa, consciente de las miradas que atrae. – ¿Alex ya te explicó todo esto?
– Sí, Sra. Baker.
– Henrique, ¿recuerdas lo que acordamos?
– Sí, Rebecca.
– ¿Te sientes cómodo acompañándome?
– Claro, Rebecca. No permitiré que nadie te lastime. Te quiero como a una hija, has sido lo mejor q