Al llegar a la casa de la familia Shaw, fueron conducidos a la sala de estar, donde todos estaban reunidos. Después de los saludos, se sentaron uno al lado del otro, mientras los gemelos iban a jugar con James.
– ¿Cómo van las cosas, hijo? – Pregunta Luiz, rompiendo el silencio.
– Están geniales. Finalmente hemos logrado volver a la normalidad en nuestras vidas. – Responde Alex, observando a Rebecca y acariciando suavemente su mano.
– Estos niños son encantadores. – Afirma Christian, contemplan