Después de la mañana en que decidieron dejar el pasado atrás, Alex y Rebecca continuaron disfrutando plenamente de sus días, apoyándose mutuamente de manera incondicional. Algunos días después, Alex finalmente cedió a las insistentes invitaciones de sus hermanas y, acompañado por su familia, se unió al grupo de amigos. Al llegar a la casa de Camila y Saulo, fueron conducidos a la elegante sala de comedor, donde todos estaban reunidos, envueltos en animadas conversaciones.
– En fin, decidieron a