Al entrar al apartamento, Rebecca se desploma en el sofá, su pecho latiendo de dolor debido a las lágrimas incesantes. Sus amigas se reúnen a su alrededor, desesperadas por calmarla en medio de esta tormenta emocional.
– Rebecca, ¿qué ha sucedido? – pregunta Christine, acariciando gentilmente el cabello de su amiga.
– Simplemente no aguanto más esta carga de dolor que llevo. ¿Por qué demonios tengo que ser esta mujer enferma? ¿Cómo lograré que el hombre que amo me perdone? Y, aún más importante