—así que está en París— Alessandro mira a su hombre de confianza y su mirada es profunda
—está con la esposa, según la información fueron por cuestiones laborales, pero eso no es todo señor, al parecer si están enamorados. Mi informante me dijo que se daban besos y caricias muy apasionados
—eso es perfecto— hace una mueca de disgusto —si mi querido sobrino está enamorado ya sabemos cuál es su debilidad
—hago lo que me pida señor
—dejemos que la pareja viva su mejor momento— sonríe con malicia