—¡No puedo creerlo! Todas estas mierdas tienen un nombre Sandro, el hijo de puta debería estar pudriéndose en el infierno ¿Estás totalmente y completamente seguro? — Mientras que Atenea no dejaba de ver a Gianluca de pies a cabeza, a pesar de la cicatriz que tenía en la ceja y el cuello, podía ver más allá. Los tatuajes en forma de sirena en su antebrazo derecho, y los anillos que traía en esa mano que minutos antes había golpeado con tanta fuerza y determinación a Doménico, la habían dejado pe