—¡Ahora si imbécil! ¿Quién y cuanto te pagaron? Habla si no quieres morir en este lugar— Luego de haberle prácticamente roto la mandíbula de tanto golpe, fue Atenea quien sedujo a Lorenzo alias Dinamita hacia la parte trasera del bar donde lo encontraron gastando a montones.
—No sé de qué me hablas, y suéltame para que veas como te derribo de un solo golpe — Tratando de soltarse de su asiento, pero no logrando su cometido, ya que fuer doblemente atado a una silla con la camiseta ensangrentado d