Punto de vista de Mateo
Después de salir de la habitación de Julio, me quedé junto a su puerta unos minutos, mirando el marco de madera como si respondiera a los pensamientos que me rondaban la cabeza.
Respirando hondo, negué con la cabeza y empecé a caminar hacia mi habitación.
En algún momento, quise desviarme a su habitación. Quería asegurarme de que estaba bien y de que Luis no la molestaba.
Pero, claro, me había dado una severa advertencia pidiéndome que saliera de su habitación.
Solo al v