Punto de vista de Julio
Intentando acallar los pensamientos que me rondaban la cabeza, hojeaba distraídamente algunos artículos en mi teléfono; el suave brillo de la pantalla iluminaba mi rostro cansado.
Mi mente se entretenía entre los últimos titulares y la persistente preocupación por Mateo, aunque intentaba no pensar demasiado en él.
Varias veces me había convencido de que estaba bien, de que no necesitaba que yo estuviera rondando como una sombra.
El suave zumbido del aire acondicionado y