Punto de vista de Julio
Al principio, la oscuridad lo engulló todo. Era densa, pesada, como si estuviera atrapado bajo el agua.
Entonces, algo agudo me sacó de mis pensamientos; un pitido, un ritmo constante de uno-dos.
Intentando recordar mi último recuerdo, abrí los ojos lentamente, parpadeando mientras una luz blanca me lastimaba las pupilas.
Por un segundo, no supe dónde estaba.
El techo sobre mí no era mío, el aire no era mío y el dolor sordo que me recorría todo el cuerpo definitivamente