Capítulo 37
—Es solo una invitación, no entiendo por qué te pones así. — le dijo su madre detrás de la línea. El que pensaba que no iba a volver a hablar con ella durante el tiempo que estuviese en el pueblo y quizás durante el resto de sus días, miró la invitación que había encontrado en la puerta de la casa que había alquilado.
—No entiendo por motivo a que estás haciendo una fiesta cuando sabes muy bien que he dejado clara mi posición con respecto a ustedes.
—Hazlo por mi hijo, no seas así.