Lazos inesperados. Capítulo 22: Sombras reveladas.
Tanya abrió los ojos con incredulidad, separó los labios para hablar, pero en un principio las palabras parecieron atascarse en su garganta, porque le parecía increíble que se le hubiese olvidado justamente eso.
La confesión de su primo flotó en el aire, una verdad inesperada e inquietante. Estaba a punto de responder su interrogante, de contarle lo que habían ocurrido, cuando la puerta de la habitación del hospital se abrió de forma repentina y apareció el médico.
—Buenas tardes, lo siento, pe