Justicia equivocada. Capítulo 45: El destino interviene.
El chirrido de los neumáticos y el estruendo del metal retorciéndose llenaron el aire. Cuando una parte del camión se desprendió y golpeó el parabrisas. El mundo de Payton se convirtió en un torbellino de vidrios rotos y metal aplastado.
Cuando finalmente el auto se detuvo, este se incrustó debajo del camión.
Payton sintió lo duro en el asfalto, el dolor lo atravesó como cuchillas, escuchó voces distantes y el sonido de claxon, cerró los ojos, mientras pensaba en su pequeño Aquiles y en Beatriz