Capítulo 28: Entre Tinieblas.
Tanya abrió los ojos lentamente, le dolía la cabeza, producto de la sustancia que le habían dado a oler, intentó incorporarse, pero el dolor de cabeza se lo impidió.
Cerró los ojos con fuerza, mientras unas lágrimas comenzaron a salir de sus ojos. Enseguida empezó a escuchar voces, y sintió que alguien la tocó dándole con el pie.
—Creo que aún sigue dormida, tal vez deberíamos llevarla a donde está la otra y echarle agua para hacerla levantar.
—No podemos ponerlas juntas, la señora no quiere qu