Capítulo 102: El amanecer de un nuevo comienzo.
La incertidumbre se pintaba en el rostro de Eletta, sus ojos danzaban nerviosamente entre Paul, que esperaba una respuesta mientras le sostenía la mirada con una mezcla de esperanza y temor, e Iker, cuya expresión de comprensión iba solidificándose con cada segundo que pasaba. Con un suspiro apenas audible, Iker dio un paso atrás.
—Disculpen, les dejo a solas para que hablen —murmuró esa suave disculpa y abandonó la escena, dejando a Eletta y Paul envueltos en una burbuja de tensión palpable.