Ambar
La risa de Kate resonó en la pequeña cocina de mi departamento mientras yo retiraba la pasta en la sartén. Ya era de noche y la cena estaba casi lista, pero la conversación con mi mejor amiga había captado toda mi atención. La cena podía esperar. Kate se movía inquieta, claramente sorprendida y sin poder creer lo que acababa de ver.
—Así que… ¿Axel y tú ya es algo oficial? —preguntó, con los ojos muy abiertos y una sonrisa traviesa. Se acomodó mejor en la silla, cruzando los brazos, esper