El sol apenas iluminaba la ciudad mientras Axel y Ambar caminaban hacia la oficina. Había una sensación de calma en el aire, pero Axel, siempre observador, sentía que algo no iba bien. No era solo la tensión interna que había vivido por semanas con Ambar, sino algo más. Sin embargo, decidió ignorarlo, al menos por el momento, mientras se preparaban para la reunión crucial del día.
Cuando entraron a la sala de juntas, todos ya estaban presentes. Dave revisaba los documentos del proyecto, las con