Mundo de ficçãoIniciar sessãoYa un poco más tranquila me encamino hacia la puerta del armario que Bruno dice ser mío. Las luces y el sin fin de ropa me dejan cegada de nuevo. Me dirijo hacia la mezclilla, tomo uno pantalón oscuro y una hermosa blusa de tirantes estampada, una chaqueta de cuero color camello y unas botas a juego.
Me encuentro con un peinador con exactamente el tipo de maquillaje que utilizo, polvo compacto, sombras, todo idéntico. Creo que alguien me ha estado espiando.<







