Mundo ficciónIniciar sesiónValeria no supo exactamente qué la despertó a las dos de la mañana. No fue el teléfono. No fue ningún ruido externo. Fue algo más interno que eso, esa conciencia súbita de estar viva que a veces llegaba en mitad de la noche sin aviso, especialmente en los días donde el mundo había intentado arrebatarte demasiado y no lo había conseguido. Se qued&oac







