Alejandro esperaba sin que nadie lo note en la habitación continua de su amada. En cuanto el novio de Danixa se fue, él salió y se dirigió a tocar la puerta continua.
-¡Alejandro!- exclamó.
Alejandro puede decir que ella perdió el color del rostro en cuanto lo vio, está más que seguro que ella no lo esperaba. Pero como él era un niño bueno solo le sonrió.
-Hola esposa mía-
-¿Qué haces aquí?-
-Yo solo vine a hacerle una vista a mi esposa, supe que te vas a casar- comentó desinteresado.
-Bienes a