De aquel repentino giro que dio la conversación que debería ser una presentación civilizada, la sala se quedó en silencio.
Daxia por su parte quería y deseaba con todo su corazón nunca haber nacido, su vida siempre fue una ruleta con premios negros, nunca pudo elegir solo caminar el sendero que se le dio y ya estaba cansada.
Anghelo suspiro queriendo ir por su hijo y gritarle que se comportara, pero él también sabía lo dolido que estaba su hijo, como adulto tampoco podía culpar a Daxia, ella so