Capítulo 6; Acalorada discusión.
Mientras el taxi se deslizaba por las casi solitarias calles de la ciudad, Eloise sonreía, había pasado una noche increible, ardiente y apasionada, Leonardo había hecho vibrar cada cuerda, cada fibra de su cuerpo, cada espacio se habia estremecido con sus besos y caricias. Hacía mucho que no se había sentido así; tan deseada y ardiente.
—Hemos llegado, señorita— dijo el hobre en cuanto estuvieron frente a la dirección que ella le había dado, Eloise parpadeó un par de veces saliendo de sus ard