Capítulo 56; Hoy no hay escapatoria.
Eloise, estaba sobre la amplia cama, junto a ésta, la hermosa cuna doble dónde dormían plácidamente los gemelos. Eloise se negó a qué sus hijos durmiesen en otra habitación.
—Aún están muy pequeños— dijo— de quedarán a mi lado, al menos hasta que crezcan un poco.
Leonardo no la contradijo, por el contrario él también deseaba estar cerca de sus hijos todo el tiempo. La enfermera contratada, se había encargado de curar la herida de Eloise, ella llegó a pensar que sería una cicatriz grande que dej