Capítulo 24; Ayuda contra el insano estrés.
—Hola, Giorgia— saludó en tono cortante.
—Querido, me alegra mucho poder hablar contigo. ¡Me has tenido olvidada!, ¿Cómo estás?
—Estoy bien— dijo rápidamente—muy bien.
—Giulia me ha dicho que esperaban tu regreso pronto. — le dijo animadamente.
—Asi es, pero han surgido un par de asuntos que resolver así que me retrasaré más de lo esperado.
—¡Oh no!, es una pena... esperaba verte pronto. —vla tristeza inundó su tono de voz.
—Giorgia, a mi regreso a Italia, debemos tener una seria conversaci