Eloise despertó sobresaltada por el sonido de su celular, desorientada no reconoció el lugar donde se encontraba, miró a todos lados... Todo estaba bien, estaba en casa de Leo.
Extendió la mano hacia la mesa de noche, en dónde la pantalla del celular estaba alumbrada y seguía sonando, anunciandole de la llamada.
Era su madre...
Su respiración se agitó violentamente y observó la pantalla... llamada perdida... no tardó nada en volver a sonar...
¡Rayos!
—¿Qué quieres?—preguntó enojada.
—¡Elois