Leonardo mantuvo unos minutos de silencio, con los ojos fijos en la mujer frente a él. Ella había dicho que le ayudaría, estaba por descubrir si era cierto.
—Bien, has dicho que tienes una propuesta. ¿De qué clase de propuesta estamos hablando?— preguntó ella con voz firme.
—Yo me encargaré de tu divorcio, no deberás preocuparte por ningún trámite, ni por el dinero que implica contratar un abogado, de hecho, pondré a tu disposición los mejores abogados de país— Eloise frunció el ceño — te dar