No era la primera vez, ni sería la última, en que Zeke se quedara sentado en su mesa asignada en algún evento. De hecho, con el alcance en los negocios que tenían los Karras, era una muy estrecha minoría la que no tenía que rendirle pleitesía, así que, eran los otros CEOs y presidentes de empresas los que debían ir hasta su mesa a saludar.
Sin Nohemi a su lado, el desplegaba todo el poderío de ‘La Bestia Karras’, barbilla arrogante, ojos fríos y calculadores, aura dominante.
Tanto mujeres como