―¿Esta es tu habitación? ―preguntó ella para romper el silencio, lo cierto era que extrañaba los ruidos comunes del día a día. Él asintió.
―Nuestra habitación ―corrigió Zeke, atrayéndola a su cuerpo; ella descansó su cabeza sobre el hombro masculino―. De hecho, es un ala completa. La mansión está dividida en cuatro alas, en una viven mis padres y en las otras vivimos Daria, Aren y yo. Tenemos entrada independiente, igual que todo lo demás, ya sabes: cocina y todo eso.
»Realmente, esta mansión e