Zeke no soltó la mano de Nohemi durante todo el trayecto, inclusive, fue más allá y entrelazó sus dedos con ella, exponiendo ante todo el mundo que ambos mantenían una relación más íntima de la que parecía a primera vista.
Después de dejarle la comida en la puerta, Zeke regresó a su hotel; su mal humor hizo que la convivencia en la suite fuese casi imposible.
Esa mañana, tras desayunar con Calvin (el resto de los empleados fueron enviados al restaurante) este se quejó abiertamente de su mal hum