Tenía algo de espeluznante estar en un enorme crucero de lujo sin personas. Apenas si se notaba la presencia de la tripulación, y Kun y compañía decidieron darle espacio a la pareja para que estuvieran juntos.
―¿Era necesario contratar un crucero tan grande? ―preguntó Nohemi a Zeke, ambos paseaban por la zona comercial, tomados de la mano.
―No lo contraté, lo compré ―corrigió él, su tono implicó que era obvio. Al ver la expresión un tanto contrariada de la mujer, sonrió―. Es más fácil pasar des