DÍAS ANTES
—Tienes cara de pocos amigos.
—No me jodas, además de que haces aquí, se supone que te ibas unos días, aunque por ni regreses —con el humor que no lo soportaba ni el sol.
—Qué sensible, solo vine por unos pendientes, no sé qué te hice para que me trates de esa manera, siempre hemos sido los mejores amigos, casi como hermanos, te repito, no sé a qué viene esa carga negativa por mi persona.
—Déjame en paz y vete.
Andrés se encogió de hombros queriendo demostrar poca importancia que