—Quiero pensar que están bromeando, Evelyn, hay algo que no me hayas querido contar, sé que hemos estado alejadas, porque se me pasó la mano con mis palabras.
—Alana, eso ya no importa, pero sí, perdóname, no te he dicho lo que ha estado pasando en estas semanas. Me muero de la vergüenza contigo, eres mi mejor amiga y no me atreví a contarlo.
—Entonces, ¿es verdad lo que están diciendo en toda la empresa? — Tenía que sentarse, el aire empezaba a faltarle, era imposible, no podía creerlo. ¿Evelyn