Me quedo en silencio por un momento, esperando a que Ocaso diga las palabras que tanto anhelo escuchar. Y cuando finalmente las escucho, mi rostro se ilumina de felicidad y emoción.
—Sí, me casaré contigo —dice Ocaso, con una sonrisa en su rostro.
Me siento como si estuviera flotando en el aire, como si todo mi mundo hubiera cambiado en un instante. Me acerco a Ocaso, tomo su mano y deslizo el anillo rojo sobre su dedo, sintiendo una sensación de satisfacción y completitud.
Ahora me levanto y m