Entro en mi habitación, cerrando la puerta detrás de mí con un suave clic. Me siento abrumada por la emoción y la tristeza, y no puedo contener las lágrimas que comienzan a fluir de mis ojos. Me dejo caer en la cama, cubriéndome el rostro con las manos y estallando en un llanto desconsolado.
Mientras lloro, pienso en la mirada de Venco, en la forma en que me miraba con deseo cuando estábamos juntos. Ahora, esa misma mirada la dirige a Xylara, y eso me duele aún más. Me siento engañada, traicion