NATE
Los colores en la habitación me hacen ver lo evidente, es una niña, una enorme calidez me invade y siento el cosquilleo en cada latido, sonrío sin poder evitarlo. La luz de la luna se cuela por la ventana y me da un pequeño reflejo de su rostro y de la manta color pastel que la envuelve, no avanzo, me quedo en la entrada, permanezco inmóvil temiendo romper la paz del momento.
Despues de varios minutos, dejo de dilatar lo inevitable, doy un paso lento y suave hacia la cuna, observo de cerc