Había algo en su mirada. Algo peligroso… y, sin embargo, ella quería correr hacia él en lugar de huir.
Su voz era ronca… más grave de lo habitual, y sus ojos parecían más oscuros. Sus labios se curvaron ligeramente hacia arriba, como si acabara de oír un chiste, pero Vivian sabía que no había nada gracioso en esa mirada. La miró fijamente, sus ojos negros recorriendo lentamente su cabello, su ropa y bajando hasta las botas que le añadían diez centímetros de altura. Cuando sus ojos se encontraro