- ¡Se fue doctor! - dijo una enfermera, mientras retiraba la mascarilla del rostro de Julieta, y se dirigían al pasillo para dar la mala noticia a su familia, pero en ese preciso momento Julieta abrió los ojos y respiró con fuerza, el doctor y las enfermeras se detuvieron para ver el milagro. Julieta comenzó a jadear, le costaba respirar por sola. Se revolvia en la cama agitando los brazos y aferrándose a los costados de la cama.
- ¡Rápido mascarilla! ¡Coloquenle una mascarilla! Está volviendo