Eran cerca de las siete de la tarde cuando regresó a su casa luego de uno de esos días en los que salía a recorrer la ciudad sola. Era como una rutina que adquirió y que no la rompía desde hace casi dos meses, desde que salió sola por primera vez. Estaba agotadisima y demasiado feliz que todos sus problemas pasaron a un segundo plano, al menos por el momento. Había recorrido casi toda la ciudad a pie. Quería disfrutar de esa ciudad. Y así lo hizo.Y hoy fue la última vez. Pero ahora la felicidad