Abrí mis ojos lentamente, mientras sentía unas terribles ganas de seguir dormida, tenía un inmenso deseo de solo seguir tal cual como estaba, pero voces externas se escuchaban a mi alrededor, algunas conocidas, otras desconocidas, estaba completamente perdida, tanto así que abrí mis ojos lentamente y unos ojos entre marrones y dorados se mostraron ante, mi, qué ojos tan hermosos, no había visto ojos tan lindos, aquel hermoso hombre de piel morena, casi trigueña me sonrió con delicadeza y hablo