El sol se adentraba por completo en por la ventana, mientras yo maldecía por el hecho de que tenía un terrible dolor de cabeza, era tal el desastre que había causado el licor en mi cabeza, que solo tome asiento en el borde de la cama con un quejido y una maldición, por el hecho de haber tomado hasta olvidar incluso como había llegado al hotel, allí note que mi cuerpo estaba completamente desnudo, mientras unas manos femeninas tocaron mi cintura y lograron hacerme levantar de manera apresurada y