—¡Eso es genial, sabía que también te gustaba!— Exclama.
—También me llevará a cenar a un restaurante esta noche— Digo fascinada.
Al oírme decir eso Allison se quedó pasmada y su mandíbula casi llega al suelo, su cara es la que casi hago frente a David cuando me dijo lo de esta noche.
Luego de mi primera sesión de rehabilitación de marcha, Allison y yo nos dedicamos a inspeccionar mi nuevo vestidor; David me compro mucha ropa nueva, mi vestidor es tan grande que solo el treinta por ciento de la