Ya me encontraba de siete meses y mi desesperación por marcharme de esa casa iba en aumento hasta el punto de, que tenía frecuentes ataques de ansiedad, teniendo que llamar Kevin al médico tanto si los ataques los tenía de día, como si los tenía por la noche, para que me diera algo para poder respirar y descansar. Un dia que Kevin se iba a marchar de la casa, abrió con la llave la puerta de mi dormitorio mientras yo estaba en la terraza, Lo vi acercarse hasta donde yo estaba, sentándose él en