Unos días después de la pelea que tuvimos Kevin y yo en el jardín, Kevin tuvo la genial idea de hacer una fiesta en la casa para anunciar nuestro compromiso invitando a gente que conocíamos los dos y a gran parte de sus socios. El día que se festejaba nuestro compromiso, entré en el dormitorio de mi hija quedándome con ella hasta que los decoradores y los del catering se marcharon, encargándose una de las sirvientas de cuidar a mi hija mientras Kevin y yo estábamos atendiendo a los invitados. M