Los días fueron pasando y Aaron empezó a sentirse mucho mejor hasta el punto que él mismo habló con su doctor para que le diera el alta, pues deseaba volver a Londres cuanto antes. con su abuela. Los días que pasamos juntos en la clínica fueron de mucha angustia, pues a mi me hablaba gritando o con exigencias, todo lo contrario a cuando venía Annais a visitarlo y me lo hacía pasar muy mal ella, al ver los mimos y carantoñas que se hacían por no decir que un día que entré en la habitación de Aar