Cuando por fin pude marcharme a mi dormitorio, entré en él asegurándome de que estaba el pestillo bien puesto, pues no quería que Kevin entrara sin más en mi dormitorio para volver a hacerme suya sin yo poder remediarlo. Me senté en la cama, sacando de mi bolso mi móvil para llamar a Aaron, marcando su número escuché como intentaban abrir la puerta de mi dormitorio, tocando después despacio escuchando la voz de Kevin llamándome.
— Alice cariño, ¿cómo estás? — escuche la voz de Aaron
— Estoy bie