POV AMELIA
La sensación de calor y seguridad al lado de Magnos aún estaba presente, y yo sabía que él estaba a mi lado sin necesidad de abrir los ojos. Su respiración calma y constante. Me quedé acostada por algunos minutos, absorbiendo la tranquilidad de aquel momento, un raro lujo en medio de nuestras vidas tan agitadas.
Finalmente, al abrir los ojos, me encontré con Magnos aún durmiendo, estábamos durmiendo frente a frente y abrazados. Él aún dormía, su rostro relajado, sin las líneas de pr